Semana Santa 2017

jueves, 30 de marzo de 2017

Jueves Santo 2016

La tarde del Jueves Santo del año 2016, llegaba como cada tarde de Jueves Santo, tardes que en Andújar se iluminan con la cera de su Hermandad trinitaria, con la luz que entre la malla de un palio se cobija en su mirada, tardes que llaman con el eco de cornetas entre esquina y esquina de la cofradiera calle Cuna, con el aroma a incienso que desde la vieja capilla del Hospital, inunda el altozano de Santo Domingo, son tardes que solo pueden llevar nombre, Buen Remedio.



La Hermandad ponía en la calle uno de los estrenos más importantes de su historia, la primera fase del nuevo y necesario paso de misterio del Señor de la Sentencia, que tras despedir en solitario, el pasado año, su primitivo paso, volvía a caminar acompañado de los dos soldados romanos y del Prefecto de Judea, Poncio Pilatos, el cual volvió a lavar sus manos en la pila de plata, condenando inevitablemente al cautivo que siempre avanza de frente sobre la nueva madera de su paso, realizado por Jose Antonio García Flores. Las labores de carpintería de este canasto ya dejan intuir las lineas barrocas del XVII en las cuales esta basado su diseño, y que permitirá, gracias a sus dimensiones, la amplitud que precisaban las imágenes que componen esta escena de la Sentencia de Cristo.



Tras el imponente caminar del paso de misterio, volvía a encandilar con la inigualable belleza de su rostro, María Stma. del Buen Remedio, la rosa que siempre florece bajo palio, con la gracia sevillana de su impronta. Vestía este año, la Stma. Virgen, un exuberante tocado y un enjoyadísimo pecherín, que contrastaba con la ausencia de la toca de sobremanto, que dejaba elegantes y sobrias, las caídas del terciopelo grana sobre el pollero.
Los sones de la Filarmónica de la ciudad de Jaén, acompañaba la gracia de la mecida de sus bambalinas, bajo un cielo que debido a la temprana Semana Santa, oscureció antes de lo habitual, dejando estampas únicas, como la del palio a su paso por las calles Serpiente, Carmen o la Plaza de Santa María, con el fulgor de una candelería totalmente encendida, que rozaba el candor de las mejillas de la Virgen del Buen Remedio.



La noche llegó impaciente, antes que nunca, era imposible esperar más. Hasta la luna más inquieta se abrazaba a la torre, presenciando como el pueblo se apretujaba en el Mercaó, cobijado bajo los naranjos que perfuman la fuente barroca y que cada año es testigo del momento en el que Andújar roza la gloria con la yema de los dedos. La rotunda cruz de guía se posaba sobre el empedraó de la plazoleta, y tras ella decenas de penitentes de largas colas negras, caminaban silenciosamente anunciando la llegada de ese momento, en el que esa inconfundible canastilla de plata, cruzara la puerta de la capilla levantada junto a los muros de San Miguel, que acoge a ese Nazareno de los cuatro faroles.


El Señor del Gran Poder caminaba una noche más al son de la prestigiosa Agrupación Musical de la Pasión de Linares, la cual ha conseguido en estos últimos años, el regusto exquisito que ofrece el andar de la cuadrilla de costaleros del Señor, en las esquinas y callejas céntricas de la ciudad, acompañado por sinfonías que llenan los sentidos cofrades de todos aquellos que esperan el paso del Gran Poder de Dios.
Como cada año, calles como, Valdivia, Maestras, Carmen y en su itinerario de regreso por Santa María, Comedias y Postigos y la vieja judería, se encontraban abarrotadas de un público incansable que buscaba la mirada penetrante del Señor de Andújar, alzando sus oraciones y plegarias tal y como lo hace la ya bautizada "octava trabajadera", cientos de devotos que cumplen su promesa caminando tras la imagen del Nazareno.

El cortejo volvió a demostrar respetuoso, las buenas formas, que la Hermandad, lleva a gala, las noches de los Jueves Santos andujareños, siendo la corporación que pone en la calle a más hermanos, entre, penitentes, acólitos, turiferarios, insignias y costaleros.




Con una ciudad rebosante de pasión, con la Hermandad del Buen Remedio de regreso al Viejo Hospital y con el Señor del Gran Poder avanzando despacio por las viejas calles de San Miguel, la Hermandad de la Esperanza leva su ancla a golpe de martillo y chicotá.


En Santa María, Cristo cae tres veces lleno de Misericordia, rendido bajo el peso del oscuro madero y es levantado al compás de las cornetas, sobre costales de mujeres valientes que unen su cerviz a los travesaños de la parihuela de su navío. El centurión, guía la senda que conduce hasta el Calvario, donde todo ha de cumplirse, pero tanto lo quieren sus hijas, que de costero a costero, sobre los pies y siempre sin prisas, mecen a su Cristo "arrodillao" para que la madrugá andujareña enjugue las heridas de su suplicio.

Con la espada al frente, el misterio de Ntro. Padre Jesús Caído abre paso, a la Reina de Santa María, la que todo lo llena, y cuando pasa solo un vacío deja. La Banda de Música de Villanueva de Córdoba acompaña el andar elegante y pausado del verde palio que refugia la belleza sosegada de Ntra. Sra. de la Esperanza, bajo los resplandores de plata de su gloria asuncionista.


La que fuera Patrona de la torería iliturgitana volvío a llenar la noche con la luz y la calma que inunda los corazones de todos aquellos que contemplan su transitar por los estrechos callejones, iluminada por la tosca candelería de su palio y por la cera rizá que envuelve su delicada figura. Ella volvió a repartir la virtud que a todos conmueve ante la puerta de San Juan de Dios, cuando con su mirada, ampara a todos los ancianos y enfermos y a todo el que necesita de su Esperanza, la que nunca falla y nunca se marcha.

Un revuelo de capirotes verdes se presentía bajo la Torre del Reloj, con una Cofradía que regresaba cansada a casa. Los aledaños de Santa María se encontraban colmados de devotos que como todas las Madrugás esperan la recogida de sus Titulares entre aplausos. La cuadrilla de costaleras del misterio consumaban los últimos "izquierdazos" que acercaban al Señor Caído, hasta las rejas de San Pedro, cumpliendo así, otro Jueves Santo de compás y Esperanza, bajo el firmamento renacentista del templo.




Gracias a mi gran amigo Carlos A. Galvéz, por las preciosas imágenes de la Hermandad del Gran Poder y la Hermandad de la Esperanza, utilizadas para esta crónica del año 2016. Las estampas que captan su objetivo son puro deleite para el cofrade y el recuerdo. Gracias Carlos A. Galvéz por estar ahí, donde se requiere tu fotografía.


miércoles, 6 de abril de 2016

Miercoles Santo 2016


La temprana Semana Santa del mes de Marzo de este año 2016, nos dejaba imagenes poco usuales, como la de la salida de la Archicofradía de la Oración en el Huerto bajo la espesa noche del Miercoles Santo.
Pudimos disfrutar del nuevo tallado del frontal del paso de misterio del Señor de la Agonía, el cual ya empieza a tomar forma de lo que sera su futura canastilla. Vestido de blanco y bajo las ramas de su olivo volvió a pasear la gracia capuchina que a gloria lleva esta Hermandad del Barrio de la Divina Pastora, Hermandad de personalísimo caracter que cada año es esperada por todo el pueblo de Andújar.
La Agrupación Musical del Rescate de Linares acompañaba otro Miercoles Santo al Señor de la Oración para deleite de todos los cofrades, pues han coseguido en los últimos años un armonioso conjunto de Banda y Cuadrilla de costaleros única para esta bendita noche capuchina.


Ntra. Sra. de los Dolores recibía el cariño de todos sus hijos, ya desde la salida en la que el caminar acompasado de su palio levantó las primeras alabanzas del Barrio. Con una conseguida distribución de su candelería tal y como viene acostumbrandonos la joven Priostía de esta corporación y con un comedido exorno floral, la Señora de Capuchinos volvió a lucir su elegante compostura por las calles del pueblo andujareño. Este año la Archicofradía, tambien como novedad, varió su itinerario de ida, entrando por la Calle Granados haciendo participe de su paso a las hermanitas de clausura del Convento de las Trinitarias que se congregarón en los ventanales y miradores para así poder rezar ante el Señor arrodillado en el Huerto y su Santa Madre.


Desde la Corredera hasta el mismo corazón de la vieja Isturgi, con sabor de antiguo convento y de pasadas devociones, la Hermandad de los Dolores del Carmen, ponía su Cruz de Guía en la calle, tal y como lo haría el Domingo de Ramos, para así realizar su Estación de Penitencia acompañando al Señor de la Paciencia y a María Stma. del Rosario.
El Pretorio florecido de lirios, tal y como cada noche de Miercoles Santo, pero esta vez, con el Señor que ataviado con la clámide purpura parecía recuperar aquella propia y añeja iconografía tan recordada por los viejos cofrades, un gran acierto por parte de la Junta de Gobierno de la misma.


María Stma. del Rosario llegaba con una exultante primavera bajo su palio, un alegre exorno floral que florecía sobre la plata de los respiraderos y en sus jarras y que derramaba su perfume por todas y cada una de las calles por las que paseaba la Niña de Santa María con el caracteristico "tintineo" de los rosarios que cuelgan de sus varales.
El itinerario de regreso de esta Hermandad se convierte en otro de los mas bellos de nuestra Semana Mayor, transitando por rincones como Santa Marina, Alhóndiga, Serpiente y Carmen, lugar donde se encontraba el antiguo convento donde se fundaría esta carmelita corporación que siempre tiene a bien conservar y recuperar aquella esencia y sapiencia cofrade otorgada desde sus raíces.






Martes Santo 2016


El Martes Santo ocureció con la noche fría en la que la Hermandad de la Esperanza realizaba el Devoto Ejercicio del Via Crucis con la Imagen del Santisimo Cristo de la Providencia. Cientos de devotos y vecinos del Barrio de Santa María se agolparón a las puertas del Templo, cuando a eso de las diez de la noche y con el tañido a duelo de las campanas de su espadaña, se anunciaba la salida del veneradísimo Crucificado que también es contemplado todos los días del año en la hornacina que se encuentra en la andujareña Calle Alhóndiga.
Un ordenadísimo cortejo de hermanos, digno de mencionar y reconocer, antecedían el sencillo paso y elegante paso donde se alza Cristo enclavado.

El bello itinerario por las calles de la vieja judería de este Barrio de Santa María, en las cuales se daba lectura a las diferentes estaciones de la Pasión, se iba convirtiendo en  la misma Vía Dolorosa de Jerusalén por la que caminaba el Señor hasta el Calvario, pero esta andujareña, repleta de balcones florecidos de generanios y clavelines, de altozanos y naranjos, de rotundos portalones y rejas, de viejos muros en los que se reflejaba la sombra de la muerte que abraza el madero del Señor de la Divina Providencia.


El regreso del cortejo por la antigua Santiago y Santa Ana nos dejaba, como siempre, estampas dignas de guardar en nuestra mente. Los brazos de su cruz entre las suntuosas fachadas de los palacios y caserones en la noche andujareña y a la luz de la cera, tras una nube de incienso que mitifica el momento, antes de rezar las ultimas Estaciones de este Via Crucis en el interior del grandioso Templo Renacentista donde Cristo muere en la Cruz sin morir del todo... 



martes, 5 de abril de 2016

Domingo de Ramos 2016


Como cada año el sol resplandecía en las primeras horas del Domingo de Ramos andujareño congregando ante las rejas de San Pedro a cientos de cofrades que esperaban uno de los momentos mas ansiados de la Semana Santa, la salida de la primera de las Hermandades. La Cofradía de los Dolores del Carmen posaba, puntualemente, la primitiva Cruz de Guía "de los espejitos" en el Altozano Serrano Plato que florecía con este Domingo de Gloria. Decenas de niños ataviados a la forma hebrea, acompañaba como viene siendo tradicional, el cortejo que abre paso al misterio de Nuestro Padre Jesús de la Paz en su Entrada Triunfal de Jerusalén, el cual este año estrenaba un reluciente tallado completo de su frontal de paso y la remodelación de una de las imagenes secundarias que componen esta tierna escena en el que Señor a lomos de un borriquillo avanza entre el gentío que espera su bendición entre las palmas y ramos de olivos.
La Banda de Cornetas y Tambores Monte Calvario de Martos volvió a demostrar un año más, su buen hacer y su buen gusto musical, siendo a día de hoy uno de los mejores acompañamientos que desfilan por nuestra ciudad y tras nuestros Titulares.


Se repetían las bellas y típicas estampas por los altozanos y callejones de la ciudad que abarrotados rebosaban de esta alegría que provocaba volver palpar el sentir andujareño mas cofrade.
El transcurrir de la Hermandad cumplió con itinerario y tiempos establecidos hasta que a la altura de la Plaza de la Autonomía y Calle San Francisco, y debido a un ultimo parte meteorologico que amenazaba lluvia, la Cofradía se vió obligada a aligerar su paso para así llegar al Templo en el menor tiempo posible. Cuando el misterio encaraba las Puertas de Santa María la Mayor, una tormenta descargó, incluso en forma de granizo, sobre el paso que ya se encontraba realizando la entrada en su sede canónica gracias al esfuerzo y trabajo de todos los componentes del cortejo y cuadrilla de costaleros, que mantuvieron la compostura hasta ultimos momentos haciendo así que el Señor de la Paz pudiera completar todo el recorrido de la forma más adecuada.


La fría noche abrazaba el Barrio de San Bartolome que se tornó en silencio para recibir a Nuestro Padre Jesús Nazareno y a Nuestra Señora de los Dolores, Titulares de la Muy Antigua y Pontificia Hermandad de la Santa Vera Cruz andujareña, Madre de las Cofradías Penitenciales del Santo Reino.
La esencia de esta clásica corporación de la tarde del Domingo de Ramos inundó poco a poco los rincones por los que el cortejo transcurría con el mayor de los recogimientos, enmudeciendo los corazones de aquellos que contemplaban el paso de la Cofradía en el Carmen y Plaza de Santa María, donde la luz, el misterio y el incienso se conjugan con el azahar de los naranjos.




Al igual que ocurriría en la jornada matinal del Domigno, la previsión de lluvia obligó a la Hermandad a aligerar su paso considerablemente para poder completar el itinerario previsto sin llegar a correr riesgos, y así fue como tras su paso por la Carrera Oficial, el cortejo caminaría de forma algo más ligera enfilando la calle Ollerías.
Cuando la Hermandad alcanza la Calle San Francisco, entorno donde se encontraba el antiguo Convento sede original de esta vieja Hermandad, recordando así sus raíces, el Diputado Mayor, reza un Padre Nuestro ante el relicario del "Lignum Crucis" el cual contiene una astilla de la autentica Cruz de Cristo que tambien es venerada por esta congregación de fieles y por los vecinos de la Parroquia de San Bartolome.


Así  volvía la Hermandad de la Santa Vera Cruz habiendo realizado estacion penitencial por las calles de la ciudad de Andújar dejando patente la verdad de sus reglas y estatutos y sirviendo de testimonio público de fé con el procesionar de sus Sagrados Titulares. La noche dió paso a una silenciosa madrugá por el arrabal alfarero que esperaba el regreso de su Dios caminante y el de su Bendita Madre afligida junto a San Juan.