"La Canina" muestra a un esqueleto sedente bajo la Cruz, con una guadaña caida en su mano y en posicion reflexiva sobre el globo terraqueo, en la que se enrosca un dragón abatido que muerde la manzana de el pecado original; Es el momento en el que la Muerte es derrotada, el momento en el que todos sus planes se desquebrajan y se trastocan, el dolor y el sufrimiento pasa a un segundo plano para que la luz esperanzadora de la pronta Resurreccion de Cristo ilumine los corazones de aquellos que lloran por Él.
Obra atribuida a Cardoso Quirós en 1691, la que posteriormente sería intervenida en una restauracion de Juan de Astorga en 1829. Tras la Guerra Civi, la imagen tambien tuvo que ser restaurada. Procesiona sobre un paso de estilo neogotico dorado sobre el que se alza el monte Calvario que es iluminado por cuatro velones, a su vez el conjunto es adornado con hiedra y cardos que complementan la tetrica y lugubre estampa cada Sabado Santo.

Es la clara visión de la vida del creyente, el sentido de todo. Tenemos presente en todo momento aquello de "polvo eres y en polvo te convertirás" que nos recuerda que la vida en la Tierra es pasajera, se acabará, ya que la eterna y definitiva se encuentra en el Cielo. Es por eso que la Muerte es vencida, por la misma Muerte tal y como se puede leer en el sudario que cuelga de la Cruz y que es mecido por el viento ese Sabado de gris cielo y negros capirotes "Mors Morten Superavit" .